En la orilla
sencilla y oscura
cálida y confusa
me siento y observo,
te observo a ti
entre mis manos,
entre mis dedos,
te observo
entre mis labios
y alguna parte de mi cuerpo.
Imagino...
te sugiero a mi cuerpo
como un menú,
como un platillo,
como un alimento
exótico y divino,
mi sexo quiere
mi espalda se estremece.
En la orilla...
me siento,
me observo,
huelo tu nervio
ese nervio que delata
que se dilata
que se desborda...
me observo,
te observo,
mi pecho delata
mi cuerpo se espanta.
Me siento en la orilla
y contemplo...
la dulzura del momento
soy invensible,
soy imponente,
el tantra de ese sexo
ha sido, tal vez,
el momento mas intenso.
miércoles, 15 de julio de 2009
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