Me gusta pensar que:
Si llego ir al cielo podré pedirle a Dios dos deseos. El primero que me lleve a el cielo de los perritos, aquel que cuando era pequeña y moría algún perro los adultos me decían que existia. El segundo que cree un pegaso para mi y me permita volar en el, si es posible tenerlo conmigo toda la eternidad.
Me gusta imaginarme que:
Tú y yo, somos tal para cual, que esa imagen tuya con un niño a tu derecha en la orilla de la playa se nos repetirá de otra manera,
me gusta imaginar que las plantas se murmuran entre si, asi como mi corazón y el tuyo se susurran en la distancía.
Me gusta creer que:
Que una oración sincera salva una vida, y más que eso un alma. Que el amor lo puede todo, que lo imposible es solo una palabra, una ilusión óptica, que la imperfección es más una condición mental que una realidad, Que Dios es amor y que el amor leal, fiel profundo y sincero limpia cualquier cosa, aún y cuando se diga lo que se diga.
Me gusta soñar que:
Hasta la persona mas vil y perversa del mundo puede cambiar si tal vez al menos una sola persona se dedicara a amarle y no a condenarle, a la final nadie merece amor, ni perdon, ni nada de nada, lo único que nos hace merecedores de recibir es realmente dar sin reservas ni condición. El don esta en dar, en darse, sin gastarse.
Quiero creer que:
Estas cosas que siento seguramente alguien también las siente y más que sentirlas se permita vivirlas.
Quiero creer que sos vos, daremos algún paseo por las nubes y la vida nos sonreirá hoy, mañana y siempre. Yo sé que y quien eres tú, ¿Acaso no sabes qué y quién soy yo?
Iv Molina.
sábado, 6 de agosto de 2011
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