domingo, 11 de julio de 2010

El escrito del preámbulo...

Si en el fondo de ti,
amarga sonrisa
de dulce ironía
aun deseas amarme
con toda tu fuerza
no busques en mi pasado excusas
para amarrarme a la culpa
o a la condición de una locura.

Si en tus entrañas
en tu piel
en tus ganas
en tus manos
en tu saliva
en tu sexo
y en tu enigma
soy yo aun la dueña
aunque estés
entumecida de dolor
que casi se te olvida
como se siente mi olor
no busques excusas
en ese ayer
que alguna vez fue.


Si aun sueñas conmigo
a pesar de habernos abatido,
de habernos lastimado y herido,
de habernos avergonzado,
maltratado e incluso insultado,
deja de buscar rastros
de cosas que ya no existen
dentro de mi cuarto.


Si aun hay algo en ti
que te amarra a mí
que te dice a veces
¿por qué no?
deja de buscar excusas
para odiarme en el pasado
o razones para amarme del ayer.

Si aun sientes
que es tu deber y el mío
estar en el mismo sitio
te sugiero amor mío
que empieces a notar
que nada volverá,
ni lo malo, ni lo bueno
Siéntate y piensa...
¿por qué aun estamos aquí?
¿por qué aun a pesar de todo
estamos aquí?;
Siéntate y piensa…
descúbreme de nuevo
búscame otra vez
vacía y sincera
sin miedos ni reversos.

Hoy en mi no hay nada,
absolutamente nada
de ese pasado insano
que envenene
a mi corazón armado.

Para amarnos de nuevo,
para amarte otra vez,
para que me ames también,
necesitamos botar
ese viejo cuento
y abrir una nueva página,
un nuevo comienzo,
y que de aquello
solo queden las fértiles
y sanas raíces que anclamos
al comienzo de lo nuestro.


Iv Molina