La mansedumbre es un Don
y es que el manso sufre,
y para sufrir hay que tener dote
porque sin la dote
el sufrimiento se vuelve odio
y más allá rencor.
Enaltecida y voraz
un alma negra y limpia
se angustia en sequedad
nadie apalea un cuerpo
que no merezca castigo
ni mutila un alma que no
le sobre más de lo pedido.
Serena, plantada
radiante, fulminante
carnal para ellos
y espiritual para si,
amante del respirar
de lo que hace la piel vibrar
no pasa desapercibida
Una yegua africana
camina radiante y trastocada
admirada y arremetida
imponente y fugaz...
Y es que así es
la fina estampa
de un corazón
pilado por la mansedumbre...
"El alma conoce de la pena del corazón"
La yegua africana
no parece mansa...
¿quién se lo cree?...
...es que así es la fina estampa
de un corazón pilado
por la mansedumbre.
Iv Molina
lunes, 10 de octubre de 2011
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