lunes, 8 de abril de 2013

A propósito de las elecciones: ¿Confiar en Dios o en las personas?

Buenos días mi gente bella. Hoy me salgo levemente de mi patrón de mensaje para hacer una pequeña nota y paréntesis a propósito de las elecciones. Son pocos los que conocen mi postura política, tampoco la declararé a través de este medio puesto que la mayoría de las personas que están en mis redes sociales son amigos, familiares, colegas, clientes y conocidos cuyos vínculos se han basado siempre en sentimientos de afinidad, experiencias, trabajo, cariño, aprecio y respeto. Con pocos me he vinculado por afinidad ideológica o política, en consecuencia es irrelevante mi postura. Sería insensato de mi parte discriminar a quienes no piensan como yo, de hecho, me encanta la gente que difiere de mi forma de pensar, con la que se puede debatir y sonreír al mismo tiempo sin que el ego del intelecto o la vanidad nos ofusque, mucho menos el complejo de superioridad o inferioridad, características, amigos, que no discriminan, ellas afectan a quien sea, de la tolda política que sea, del sexo que sean. Dejaré en claro, sí, que mi único líder es Jesús, Él ha sido el único que decidió morir por mí y básicamente el único que nunca me ha fallado. Sigo, trato, lucho y busco la manera de agradarle a Él e imitar su ejemplo; zapatos demasiado grandes que dudo alguna vez llene, pero entiendo que como persona que se auto denomina “cristiana“ es mi deber hacerlo, un seguidor imita a su líder en las cosas que corresponden a la ideología o tendencia que éste representa. No creo en los hombres como para sembrar mi fe en ellos, toda relación interpersonal basada en la confianza debe tener como puente a Dios, biblicamente dice en Jeremías 17:5 : “Así dice el SEÑOR: "Maldito el hombre que en el hombre confía, Y hace de la carne su fortaleza (brazo), Y del SEÑOR se aparta su corazón“  No lo digo yo. Entiendase que la “maldición“ es una consecuencia de NO decidir confiar en Dios, no es pedir, ES CONFIAR. No es que Dios maldiga, no, esta aclaratoria es para aquellos que les gusta contextualizar las cosas sin estar claros en el "contexto" real o histórico, por eso los exhorto a leer la biblia, especialmente a los “cristianos“ que no saben dónde están parados, que se saben de casualidad el salmo 91 y el 23. (Entiendase cristiano como todo aquel que cree en Cristo, recuerden que su "FE" viene de este librito, más allá de las interpretaciones y lectura dadas por distintas instituciones, les guste o no. Eso como dato histórico más que religioso).

Gane quien gane es importante acotar que igual debemos seguir trabajando, que la resistencia siempre va a existir y que la misma es la que nos provee de evolución. Solo ante las dificultades realmente probamos quienes somos, como somos y lo que somos capaces de hacer. No podemos pretender paz cuando paralelamente lanzamos porquería desde nuestra boca. No podemos pretender que nos dejen de señalar cuando nos pasamos señalando y hablando incoherencias, repitiendo como loros. Trabajar por un país no es solamente zapatearme la calle en tiempos electorales, hacer y deshacer con la boca mientras estoy en mi casa rascandome la barriga, trabajar por un país tampoco es velar ÚNICAMENTE por mis necesidades individuales, porque, si ese es el caso mi gente, les guste o no, usted trabaja para usted y creo firmemente que gran parte del problema que atravesamos en Venezuela y el mundo es nuestra desvinculación con el prójimo por las razones que sean. Las excusas de no hacer. Trabajar por un país no es solamente criticar criticar y criticar cuando veo algo que no me gusta y terminar haciéndolo o ignorándolo, trabajar por un país es dar ejemplo, siendo eso lo más sencillo y básico.  Hacer más por los demás, porque al final de cuentas tenemos un mandamiento bastante claro: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo“ Cuando uno da a los demás se da a si mismo, cuando uno mejora algo del entorno, se mejora a si mismo. No hay nada más triste que estar consciente de un problema y no hacer nada por resolverlo simplemente porque no es mío, no me afecta directamente o porque le corresponde a otro, ¡Qué mal y equivocados estamos! Vivimos en un mismo planeta y todo lo que en él ocurra nos compete, sea lejano o cercano, pero lo cercano más aún.  Un problema de índole espiritual no se resuelve de manera carnal. Creo firmemente que gane quien gane, a nosotros, los individuos que nos hacemos llamar "conscientes" NOS TOCA TRABAJAR  ARDUAMENTE Y PAREJO, porque no hay nada más bajo hermanos, que entender lo que sucede y no hacer ni asumir realmente nuestra cuota de responsabilidad individual, ciudadana y moral. Cuando hablo de hacer no se limita a ir  A VOTAR, porque eso lo hace cualquiera, porque eso es una vez cada 4, 5 ó 6 años... HACER TODOS LOS DÍAS... ahí está la diferencia. Nos entretenemos en cosas estériles e inútiles. Hay mucho que caminar y cambiar.

Feliz Inicio de semana mi gente bella y espero nos sigamos tratando con el respeto que hasta ahora hemos llevado. Ese respeto que sé me he ganado simplemente porque yo a ustedes de manera sensata y congruente a pesar de las diferencias les he dado también incondicionalmente. Siempre lo tendrán, aún y cuando a veces no lo reciba siempre. 

Cierro con este texto que me encanta y desde hace tiempo se me asoma subliminalmente en mi biblia: 

 "Y volverán allá, y quitarán de ella todas sus idolatrías y todas sus abominaciones. Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios." EZEQUIEL 11:18-20


Love Iv.

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