Tú y yo somos un extraño misterio, de esas cosas de la vida que ni tú ni yo entendemos y mucho menos entienden los demás. Somos como la muerte, sabemos que es segura pero ¿a donde vamos una vez que llegamos a ella?. Somos un misterio de bondades, de amor, de defectos, de esas cosas que nadie entiende el por qué se juntan ni el por qué no se separan y estando separadas estan juntas. Tú y yo somos un gran misterio, la vida nos lleva en una marea intensa, vamos por alta mar, algunas veces con tormentas inesperadas de olas de más de 30 metros, otras nos muestra un sol maravilloso que bendecimos cada vez que lo vemos. Somos de una naturaleza extraña, estamos construidas de materia yo diría que poco humana, pero tan poco humana que la humanidad de nuestros sentimientos y emociones se expande irreversiblemente sobre nuestros poros. Tú y yo somos negación y aceptación, somos la incondicionalidad condicionada a nuestra presencia, somos dos almas que se unen en la cama cuando nuestro morbo huye de ella. Tú y yo somos un extraño misterio, de esas pocas cosas de la vida que son, pueden ser, pero en el ser y en el estar no se dejan ir más allá. Tú con tus misterios y complejos, yo con mis verdades y desaciertos, tú con tu grillete en tu pie derecho, marcado con la palabra miedo, yo con mi grillete en el pie izquierdo marcado con un te quiero. Somos un espacio único, criticado y sufrido por los que nos quieren, un misterio que solo entendemos si nos vemos, cuando nos atrevemos a ver el alma, un misterio que no tiene una solución precisa si no miles de hipótesis, como todo misterio al fin. Incomprensibles y masoquistas, tú huyes de mí pero siempre vienes a mí, yo siempre voy a ti y a veces huyo de mí. Ciertos valores se pierden en tan ancho espacio entre tantas cosas que nos amarran, que nos hacen ser esto que somos, una incoherente mezcla de amor absurdo, de apoyo mutuo, de celos que gritan TE AMO, NO ESTES CON NADIE MÁS TE QUIERO PARA MI, pero que lo cotidiano nos susurra: busca otro camino. Somos un misterio tan perfecto que a ti te da pánico entenderlo y vivirlo, porque sabes, ¡SI LO SABES! que somos levadura de un mismo pan, pero es que a veces contigo entiendo que amar demasiado también se demuestra de manera opuesta a lo esperado, tanto me amas que el pánico te ata, con las llaves en tu cuello para liberarte de esas amarras. Somos un misterio tan perfecto que a mí me da pánico perderlo, porque ya entendí muy dentro de mí, en qué consiste este mundano misterio.
Iv Molina
miércoles, 2 de marzo de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)