martes, 12 de octubre de 2010

Dulce Miedo.

Impide tragar mi saliva de nervios
mientras marcas territorio en mi cuello,
impídeme temblar siendo animal feroz
atando mis manos con tus brazos,
con tus piernas sobre las cobijas de fuego que nos envuelven,
tienes sed de mi sudor frio, hambre de mi cuerpo pálido
no paras de jugar con tus dedos en mis enredaderas
¡olor a dulce miedo!! muta con mi piel, con mi carne
exquisita muerte sexual, exquisita muerte renacedora


Lesley Marquina. 

Lo mas..

Permíteme escribir poesía  
con mi lengua en tu espalda… 
permíteme declamar poesía  
dándote la espalda 
permíteme delinear tu deseo...

Quítame el prejuicio,  
el miedo bórralo con tu sudor,
dilúyeme entre tu saliva,
déjame correr, déjame fluir,
déjame morderme los dedos,
una lágrima de deseo,
una risa de momento

Entrégame la vida que me quitas
cuando caes como flecha,
quítame el último suspiro de placer
permíteme volar muerta entre tus ganas...

Déjame caer en tus manos,
en tus brazos, en tus piernas,
déjame morir, en tus labios,
en tu espalda, en tu entrepierna,
abre mi boca, lléname de ti
abre mi cuerpo, ciégame

Estar a tu merced es controlar tu propia sed.

Controla mi temblor con tus manos, tus piernas.

Desmorónate ante mí,
¡sí!, hazme tuya, y en tu afán de poseerme,
es más inminente tu entrega hacia mí,
que lo que posees de mí...

Porque es el que quiere poseer
el que se entrega a su deseo,
pero lo deseado aun conserva su quietud,
su pose, su estado de ser lo más deseado. 

Cadaver Exquisito II
Lesley Marquina
Iv Molina

El roce

Me siento, recuerdo,
la caricia de tu aliento,
cuando nublaste mis ojos,
y ataste mi vista... el roce...
sutil abrazo lejano de tus labios
y mis manos.

Recuerdo y me siento
atada en tus pasadizos interminables
ahora tu mirada me abraza
y tus manos no me alcanzan....

Y entre estas palabras me ligo,
me mezclo, me enredo,
entendiendo que tu cuerpo
cuando me habla
me grita millares de cosas,
pero es más lo que me dice
tu voz cuando calla,
es más lo que me dices
cuando no hablas,
es más lo que me dejas saber,
cuando sin querer, pierdes el habla.

En mis sabanas desgarradas...
cómplices de girar
sin encontrar el infinito de la llegada,
almohadas;
cómplices de lágrimas tintas derramadas...

ahora tu sonrisa cobija el deseo de ser la sombra de tu sombra

Cadaver Exquisito

Iv Molina
Lesley Marquina