Hay cosas que merecen dedicación y perseverancia en la vida, una de ellas para mi es el amor. Me considero una mujer bastante afortunada en el tema pues a lo largo de mi vida me he encontrado con personas maravillosas, las que no han sido tan buenas, no han durado mucho en mi vida ni la han marcado tanto, de tal manera que para recordarlas debo hacer un esfuerzo, me gusta esforzarme por recordar las cosas malas y cuando las recuerdo reírme y no sentir nada, eso me indica pues que ya eso no importa. Desde siempre he creído en el trillado cuento del amor eterno pero en el camino me he tropezado con dudas, obstáculos, con errores míos y ajenos que me han llevado a transformar ese principio en mi mente y justificar su existencia de varias maneras unas de mis conclusiones y premisas más interesantes fue:
"El amor es para siempre, las relaciones no".
¿Qué significa esto? bueno, que se puede amar siempre a alguien, pero eso no supone que se esté "para siempre" (entiéndase mientras se esté vivo) con esa persona. Debo confesar que esa premisa no me termina de entrar en mi cabezota atípica.
He seguido caminando desde entonces, tomándome tiempo para reflexionar, pensar, hurgar en el mundo, en la vida, en mi mundo, en mi alma, en mi interior, me he dedicado a escucharme, a entenderme y ver cuál es la naturaleza real de mis sentimientos, lo he buscando a través de la ciencia, de la meditación, de Dios, de la biblia, de autores, de poetas, de mi madre, de mis padres, observando la dinámica de las relaciones, de los divorcios, de los finales, y cada vez que lo pienso lo reflexiono y lo analizo concluyo que todo en esta vida es un asunto de decisión, incluso sobre esas cosas que en apariencia no tenemos capacidad de decidir, sobre esos hechos llamados cosas del destino, he concluido que sobre eso si podemos decidir, obviamente no podemos cambiar el acontecimiento, pero si he entendido que si podemos cambiar y manejar nuestra actitud y reacción hacia eso. No se trata de controlar el mundo y sus cosas, ni el futuro, ni mucho menos cambiar el pasado, se trata de tener nosotros el control sobre nuestras acciones, emociones, reacciones y palabras, ¿los sentimientos?, aunque no lo crean creo que uno hasta puede decidir amar o dejar de hacerlo, el punto es que ellos son tan fuertes y más aún cuando se juntan con las emociones más primarias del ser humano que nos resulta casi imposible pensar o medianamente ver la posibilidad de que se puedan re direccionar.
El amor en mi opinión es uno de ellos, y no solo me refiero y enfoco al amor de pareja, si no en general, a veces dejamos que el mundo nos invada con sus miles de teorías, con sus miles de cosas, con su negatividad, con el principio de la satisfacción constante y superficial y perdemos realmente el valor del amor,el valor por las cosas realmente importantes, existe una cantidad de conceptos distorsionados, y asumimos pues que el amor debe ser un estado tan sacro que se da de la nada y que por el simple hecho de sentirlo milagrosamente las cosas serán armoniosas, ¿donde quedan sus emociones? ¿y realmente sabemos y entendemos el amor como es? , noto el primer fallo en el concepto del amor, cuando la gente cree que es estar enamorado, y cuando la gente cree que cuando el enamoramiento empieza a perecer, entonces el amor muere. Cuando hablo de que los sentimientos también se cambian o se re direccionan hablo de este tipo de cosas, muchas personan comparan el amor con una planta, y la comparación después de pensarlo varias veces, me parece correcta, uno siembra, nace , crece, pero si realmente no le ponemos mayor atención se va secando, y ciertamente muere, la muerte o el prevalecer de un sentimiento esta en el secreto del cuidado, a veces las plantas se duermen, y tienen una resistencia particular, y pueden estar casi muertas y si se les retoma a tiempo es muy probable que se recuperen con el tiempo, algunas plantas mueren pero botan semilla, y en la misma tierra nace una planta similar de ella misma, el milagro de la naturaleza (pienso yo) se repite constantemente en el milagro de las relaciones, el asunto está, en tener voluntad y compromiso, y he notado que a pocos en este mundo les agrada esta palabra, o más bien se escudan bajo estas palabras para justificar la infelicidad, hay de todo, por eso por encima de estos dos conceptos hay uno , la decisión, y sin embargo hay gente que se escuda bajo esto para evadir la felicidad y vivir duros y atormentados, por eso por encima de este concepto, para mí, está la fe, y muchos se refugian en la fe y no hacen nada y distorsionan su realidad a tal punto que se pierden en la perspectiva del día a día, por eso entonces, por encima de estas escaleras hay que tener claro es el concepto de amor, de nada sirven las cosas de esta vida, si no hay amor, si no tenemos un corazón sensato. He descubierto que amar a alguien, amar al mundo, no nos convierte en santos ni inmaculados que no sentiremos celos, rabia, dolor cuando nos lastimen, que no nos volverá inmunes a las emociones, pero lo que si hace el amor es hacernos entrar en razón y ubicar la realidad de estas emociones, porque algo debemos tener claro y es que sentir cualquier cosa negativa, aunque logremos dañar a la otra persona, con el tiempo eso simplemente es daño para nosotros. Por ende prefiero ser una tonta por la vida, con mis ataques de rabia e intensidad, pero no dejarme llevar por esa naturaleza de manera constante y me señales como una loca por perdonar a quienes o a quien me ha hecho tanto daño y me ha desplantado, perdonar y seguir, que estar cargada de una cantidad de pesos que la verdad no me agradan, confieso que soy floja y facilista, nunca me ha gustado llevar peso, y mucho menos si es ajeno.
Sin embargo hoy escribiendo estas líneas y ya desde hace algún tiempo me cuestiono el amor, mi amor, me cuestiono un amor. Creo firmemente que uno debe luchar cuando tiene algo realmente importante entre las manos, cuando uno consigue sentir esas cosas que creo se sienten una vez en la vida, porque a la final, el amor también es perseverancia en luchar por lo mejor, pero me cuestiono por primera vez, en primer lugar a mi instinto, en segundo lugar mis sentimientos, en tercer lugar mi intuición, mi instinto me dice que debo luchar por ese amor, que debo estar a capa y espada, mi amor dice lo mismo, mi intuición también, sin embargo mi cabeza, decidió desconectarse del corazón por algún tiempo, y me pregunto, ¿qué sentido tiene luchar por un amor tan grande que solo sientes tú?, si la otra persona anda por sus caminos, y no tiene la más mínima razón para luchar, para salir adelante por sí misma y por ti?, Ciertamente esa persona te adora, pero, ¿tu crees que realmente eso sea suficiente para rescatarlo? si no quiere perderás el tiempo, te consumirás en una lucha que perderás cuando el día de mañana te de la noticia de que decidió ya pues hacer su vida con otra persona, vivir con ella, hacer todo aquello que has soñado tu. ¿Cómo quedarás tú? Y entonces me cuestiono, y me digo que no me permitiré renunciar a lo que creo solo porque no me corresponden ahora, porque realmente siento que debo seguir. Pero la duda me embarga y me doy cuenta que no entiendo bien el concepto de fe, me doy cuenta que soy débil de espíritu, y me digo:
¿Será que estas equivocada en tu conclusión, en tu concepto de amor? , ¿Será que debes dejar el asunto así, y seguir su ejemplo y el ejemplo del mundo, y dejarlo morir, y esperar la próxima persona a ver si es la correcta, sintiendo aún que debes luchar por esta, por esto?, ¿Será que debes ser una más del montón, y seguir a los psicólogos, cerrar el círculo, olvidarte de tu fe y tus principios, y ya, creer que el amor es simplemente brincar de estación en estación disfrutar el momentico de placer y cuando la cosa se torne dura, desecharlo, correr y buscar el encargado de tu satisfacción de turno, y el que será tu alma gemela y el amor de tu vida, por algunos tres o cuatro años?
¿A dónde me meto todo esto en lo que creo? o ¿simplemente sigo creyendo y luchando,
O simplemente sigo creyendo y espero en silencio?, díganme ustedes que leen esto:
¿Saben qué es el amor?
Las palabras no me alcanzan para hacer entender esta gran contradicción que tengo en mi pecho, en mi corazón. Tal vez sea demasiado utópica para este mundo, o demasiado atípica, les aseguro que muchos sueñan con esto. La pregunta es:
¿Están dispuestos realmente a vivir algo como esto? El placer es solo una parte...
Como humanos aún nos falta demasiado por comprender, para ser entendidos del corazón más que de la misma razón. Lo razonable siempre será razonable y entendible, pero las razones del corazón, son marginadas y son pocos los que realmente entienden estos principios.
Iv Molina
jueves, 10 de marzo de 2011
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