jueves, 28 de abril de 2011

Sin querer o queriendo.

"Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo:
Porque fuerte es como la muerte el amor;
Duro como el sepulcro los celos: Sus brasas, brasas de fuego,
Fuerte llama.
Las muchas aguas no podrán apagar el amor,
Ni lo ahogarán los ríos.
Si diese el hombre toda la hacienda de su casa por este amor,
De cierto lo menospreciaran."


Cantar de los Cantares 8:6-7


Se me ha puesto
el espíritu en lo más alto,
no sé si en lo más alto del mundo
o si en lo más alto de mí.

Corren como fuente empedernida
mis lágrimas escurridizas,
lloro de alegría…
pero cuando mi cuerpo
recuerda la ausencia
de tu compañía
se estremece y palidece,
se entumece,
y mi corazón se amarga
como si mordiera
la concha de alguna fruta ácida,
mi corazón llora amargamente
se desmorona súbitamente,
tus recuerdos severos
lo ultrajan duramente
lo revientan
lo machacan
como piedra de rio
punzante lo atraviesan
y así aún así
te cargo en mi pecho
en mi piel,
en mi sexo y en mis labios
como un castigo.

Como  latigazo
es tu frio agrio;
como se amarga la cabeza
cuando piensa que ella es para ti
pasión y tormento
como lo eres para mí,
amor enardecido que
inspiras en mí.

Y entonces alguna cosa
extraña cosa sucede
y recuerdo tu sonrisa
el color de tu voz,
el brillo de tus ojos,
el sublime roce de tu rostro
y el mío cuando nos fundimos
en el mar de nuestros brazos
y el corazón se endereza
y lo amargo se ahuyenta,
y lo frio se calienta
y lo amargo me alimenta,
mi amor;
menospreciado amor...
si pudieras verme ahora
mientras le hablo a tu corazón
dejarías todo lo que yo deje
y volverías a mí, sin dudas
sin miedos,
me amarías de nuevo
y no te atreverías jamás
a lastimarme de nuevo,
sin querer o queriendo.  


Iv Molina. 

lunes, 25 de abril de 2011

¿Quién soy?

"Porque nada tenemos,
ni nada nos tiene,
porque todo es prestado,
hasta el cuerpo del cual
auto abusamos,
gritamos amor,
exaltamos, demandamos
y realmente
ni siquiera sabemos
de eso que tanto
nos han hablado,
¿quién soy cuando
me quito la camisa de Tommy,
cuando arranco el bra de la Senza
cuando me quito
el jean de Diesel
cuando me bajo las pantaletas
de Bershka,
me quito las medias Everlast
y me vuelo los Adidas original,
o las ultimas Converse de lona?
¿quién soy sin el Mont Blanc,
o sin el Chanel Nro. 5?,
¿qué queda si lanzo el Blackberry
por la poceta,
si boto el reloj Freestyle
los anillos de oro
los de acero, los de plata.
¿Quién soy cuando veo el sol
sin los Ray Ban de última colección,
si boto la cartera del tal Hernández
o la Vuitton?,
¿qué queda en este mundo de mí
si me voy de el, y cuando los que
me conocieron se vayan de el?
¿quién soy sin mis palabras,
sin mis poemas?
porque el papel con el fuego se quema
y todo lo que ahí se contenga
también se quema,
porque el agua funde una computadora,
porque el cloro destiñe la ropa,
porque lo que creo es mío no es de nadie,
porque todo lo que creo y grito que es mío
ya estaba aquí antes de yo venir,
y seguirá estando aquí cuando me toque partir,
¿por qué el afán de acumular?
¿por qué el afán de pertenecer?
¿por qué el afán de tener?
y nos quitamos,
y nos robamos,
y creemos que lo nuestro es nuestro,
y creemos tenerlo todo
con un miserable trabajo,
con un pedazo de techo,
que en este mundo,
no es más que eso,
un pedazo de techo...
y nos creemos demasiado
estancionando una 4x4
en el estacionamiento
del San Ignacio...
y es que nos creemos demasiado
siendo el mundo tan grande y vasto,
y es que no creemos que seamos
vulnerables.

Y cultivamos el aspecto
y corremos en la carrera
de lo que vemos,
buscando premios
que con el tiempo nos dejaran
el mismo vacio de aquel momento.

Solo dos cosas se nos ha dado al nacer
la primera perece en este mundo
pues nace de este mundo:
el cuerpo.
La segunda viene de otro sitio,
y en otro sitio ha de perecer
o de continuar: el alma.
¿no sería justo pues,
cultivar más el alma que el cuerpo?
Si eso es lo que nos queda
una vez después de muertos
porque es la ligereza del alma
la que nos dará satisfacción
cuando nuestra juventud,
gracia y encanto corporal
se vayan deteriorando
con el paso de los años,
cuando nos quitamos la pose
de lo que este mundo nos ha creado,
nos ha hecho creer que es lo básico
¿quién soy?
¿qué soy cuando libero
mi alma de mi cuerpo,
y someto mi cuerpo a mi alma?

Soy eso que siempre quise ser...
y de esa manera, viendo a lo importante,
a aquello que los ojos no ven,
entonces el mundo se encarga de darme
todo aquello que sea necesario
sin pedirlo, sin afanarme,
sin llorarlo,
cuando entiendo que dando
la última fibra
de lo que se me ha prestado
es que me desprendo de todo
lo malo, me convierto
en un imán de lo que
ni yo sé deseo y necesito
para transitar por este camino.

Y es que dando lo mejor
recibo lo mejor.

Iv Molina

lunes, 18 de abril de 2011

Mi tu.

A pesar de todo
aùn te amo,
no extraño la sosobra,
solo extraño las mañanas a tu lado,
no extraño las mentiras,
las excusas, el dolor,
solo extraño tus ojos sensatos,
la verdad de tus labios,
el amor verdadero en tus brazos,
ni màs ni menos,
no hay nada como tu,
cuando eras mi tu.

Iv Molina,