"El amor es una forma de vida, un camino que nos hace libres, una
convicción y una decisión, no es un simple sentimiento. He ahí la razón
del fracaso de muchos ante el amor (en todas sus expresiones posibles).
Le atribuyen características emotivas y efímeras que no son propias a lo
que realmente supone el concepto verdadero del AMOR y de su verbo en
acción AMAR. Cuando se ama, se VIVE. Por algo AMAR es un mandamiento, al
final de cuentas, para poder hacerlo se necesita de convicción, fe,
dominio propio y respeto en primera instancia, hacia uno mismo. No se
muere el amor que nunca ha sido amor, se muere la emotividad, el deseo,
la pasión, eso que se parece tanto a... pero es. Hay que sobreponerse a
los estados emocionales y sentimentales con convicción y templanza para
poder sobrellevar semejante concepto con dignidad, de lo contrario
seguiremos siendo esclavos de la misma mentira, de las mismas palabras,
de los mismos ciclos, de los mismos conflictos, de los mismos cuentos de
hadas; porque nos guste o no, para vivirse un cuentico de hadas también
hay que tener fuerza de voluntad y convicción. El fracaso emocional
esta ligado a la vanidad y al ego, cuando entendemos que el amor
verdadero carece de esas características entendemos 2 cosas:
1- Que probablemente nunca hemos amado.
2-
Que la humanidad nos ha mentido irremediablemente sobre el amor. Sin
embargo la verdad siempre estuvo ahí, solo que nos resultó más fácil
creer lo que nuestro ego y vanidad nos permitió absorber.
Iv.
lunes, 19 de noviembre de 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
Ojos incorruptos
Sí, mi boca ha mentido,
a veces poseída miente de repente
sobre insospechadas estupideces.
Ejemplo:
-¡Ya estoy llegando!
Sí, mi boca tiene vida propia,
solo a veces, ya no siempre;
a veces, antes...
sí, antes era siempre.
Pero mis ojos...¡Oh mis ojos!
esos nunca mienten
nunca mintieron ni timidos ni osados
ni fuertes o ásperos.
Sí, mi boca endemoniada te mintió
más de una vez, tal vez, creo, más de diez
Pero mis ojos ¡Oh mis ojos!
profundos calvarios que destellan brillos absurdos.
¡Oh mi boca! maltrecha y soplona...
si hubieras callado mi boca
y en silencio devoto y severo
hubieras escuchado y leído
los párpados incorruptos
de mis ojos casí ocultos...
¿Qué sería de nosotros
sin ese invierno que congeló
los tuétanos de aquella pasión?
Sí, mi boca a veces miente
sobre trémulas estupideces.
Ejemplo:
-¡Ya vengo!
y a veces entonces ni siquiera regreso.
Iv Molina.
a veces poseída miente de repente
sobre insospechadas estupideces.
Ejemplo:
-¡Ya estoy llegando!
Sí, mi boca tiene vida propia,
solo a veces, ya no siempre;
a veces, antes...
sí, antes era siempre.
Pero mis ojos...¡Oh mis ojos!
esos nunca mienten
nunca mintieron ni timidos ni osados
ni fuertes o ásperos.
Sí, mi boca endemoniada te mintió
más de una vez, tal vez, creo, más de diez
Pero mis ojos ¡Oh mis ojos!
profundos calvarios que destellan brillos absurdos.
¡Oh mi boca! maltrecha y soplona...
si hubieras callado mi boca
y en silencio devoto y severo
hubieras escuchado y leído
los párpados incorruptos
de mis ojos casí ocultos...
¿Qué sería de nosotros
sin ese invierno que congeló
los tuétanos de aquella pasión?
Sí, mi boca a veces miente
sobre trémulas estupideces.
Ejemplo:
-¡Ya vengo!
y a veces entonces ni siquiera regreso.
Iv Molina.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)