sábado, 29 de enero de 2011

Paralelas.

Historia 1: Vuelo a París.

Lado A:

Después de tanto esperar, por fin logré concretar irme de viaje a Francia, llegar a Paris y así conocer Europa, ver a mi Familia y a mis amistades que se fueron del país y a quienes ansío por ver. Es 18 de Marzo, es su cumpleaños, decidí irme un día como hoy no por maliciosa, si no que realmente el vuelo anterior disponible era un mes antes y el otro un mes después, ni el trabajo ni mis ocupaciones me permitían irme o antes o después de esta fecha. Han sido tres años duros, una separación de proporciones casi mitológicas, donde ya mi corazón , si bien aún está enamorado, esta agorado y resignado a que más nunca eso que alguna vez fue volverá a ser , después de todo, hice lo posible y lo inimaginable por rescatar la relación, no lo logre, sin embargo el final no fue tan infeliz como el final de otros, aún nos respetamos, logramos conservar la parte hermosa de nuestra relación, y por lo menos logramos vernos con ternura a los ojos, se escapan algunos te quiero, un te amo pasa desapercibido, pero nunca nada suficiente como para ir más allá de una amistad que sube los limites de los amigos, pero no toca el inicio de una relación de amantes, de pareja, de amor constante o compromiso . Me tomo estas vacaciones, hay una tremenda cola para la confirmación del pasaje, mi madre me acompaña, amigos me mandan mensajes. Estoy ansiosa. En la fila más adelante veo una chica, sola, ella voltea, nos vemos, yo esquivo la mirada, un click, hace años que no me pasaba eso, eso no pasa a menudo cuando uno está enamorado o ama a alguien más. De ese alguien más solo recibí un mensaje, lleno de amor, deseándome un feliz viaje que me quería, que me cuidara, que tomara muchas fotos. Sonreí, y le conteste:
Gracias, espero conseguir razones allá, para quedarme, y no volver. También te amo, eso está de más decirlo. Namasté mi cielo.
Su mensaje de vuelta fue:
¿A qué hora sale el vuelo?
A las 5:00 ya estoy por abordar. Cuídate Bye. Te mande un regalo con mi mamá lo dejará en casa de mi abuela para que lo pases buscando. Feliz cumpleaños. Te dejo saber cuando llegue. Asumo será por correo o alguien te avisará por facebook seguramente.
Entre una cosa y otra sigo mi camino, pago el impuesto, y llega la hora de tomar mi vuelo, me monto en el avión, me siento. Le escribo a mamá diciéndole que ya estoy en el avión, me despido. Apago el teléfono y me olvido de él. Escucho música veo la ventana, siento una emoción embriagante en mi, veo la gente que se va montando, veo la ventana, veo la gente, y así, sube la chica que había visto en la cola de confirmación, ella me ve, volteo a otro lado se sienta exactamente en el puesto de adelante, pero en el pasillo, ya un Señor mayor estaba a mi lado,
El señor se inclina y habla con la chica, no escucho nada por la música, de repente veo que el señor cambia de puesto con la chica para mi impresión, así sería la expresión de mi rostro que la chica solo se atreve a decirme;
-¿Disculpa, Te molesta? El señor me pidió cambiarme porque su esposa esta adelante;
-No vale tranquila, me lo imagine.
Se sentó, había mucha tensión, no era desagradable, pero si me resultaba familiar. El avión despega, y debo admitir que me pongo algo nerviosa en los aviones, ella por el contrario se percibía bastante serena, me pregunta:
-¿Nervios?
-Si un poco, por el avión claro,
-¿A qué pensabas me refería? ; no aguante, hice mi eterna expresión de levantar la ceja, sonreí, la miré, gire mi vista y me dijo una frase:
-Bueno ambas estamos solas, el en vuelo me refiero (aclarando de manera irónica)
Así que tranquila nos haremos compañía el resto del viaje. Algo salto en mí y me hizo pensar por unos minutos que no se refería solo a este viaje, si no al de nuestras vidas.


Continuará-….

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