"Del fuego de los celos
que consumía mi vida,
mis entrañas,
mi alma...
solo queda el polvo
el molesto polvo de la tristeza
y el sutíl sabor del dolor.
Del fuego del rencor
que consumía mi espíritu,
mi conciencia,
mi lengua...
solo queda la molesta ceniza
de la condenada desilución."
(Con todo y esto,
mi amor sigue encendido
en llama viva,
arrasando con cuanta
basura inmunda dejaron
aquellos fuegos)
Iv Molina.
lunes, 30 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario