... de aquella cosa casi olvidada...
Las palmas de tus manos
arropan el dorso de las mías
se entrelazan los dedos
cómplices amados
en el soberano silencio,
los aprietas como
si quisieras verlos gemir.
Arropas mi dorso,
se entrelazan las piernas
volviéndonos un gigante
de dos cabezas,
cuatro piernas,
cuatro brazos,
cuatro ojos...
Y pareciera
que el aire de tu aliento
me eleva... y eleva
te vuelves etérea
y me rodeas,
me recorres
y te derramas
entre mis piernas,
Tu pecho arropa mi pecho
tus palmas arropan mis palmas
tus labios arropan los míos
y mi lengua se rinde
a lo que tú quieras de ella...
Tu aliento golpea mi cuello
tu voz pelea con mi oído
tus palmas revientan mis palmas,
y justo ahí donde crees ganar
esta batalla,
tu cuerpo cae y se derrama…
Y yo... abro los ojos
con la reminiscencia
de tu lengua tapándome
cada poro.
Iv Molina.
jueves, 26 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario