Sustituí el mal recuerdo
por uno que olvide,
la rabia de las noches
por una oración en tu nombre,
tus no se cuantos no te amo
por: No importa, yo sí te amo,
el cigarrillo, por el chocolate...
La mentira por la confesión,
el miedo con la voluntad...
Sustituí el desespero
por ratos de silencio,
la confusión por el tiempo,
el desvelo, con soñar a ojos abiertos
la decepción con compresión,
el no creer en distancia,
el no confiar en apartar.
y a ti....
te sustituí por mi.
Y a tu desamor
lo sustituí por Dios.
Iv Molina.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario