jueves, 9 de junio de 2011

¿Por qué te abates, oh alma mía?

"¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios..."


Salmo 42 Versículo 11

¡Hoy amanecí triste,
abatida y molesta!

¡Que difícil es hacer justicia cuando se es tratado injustamente!
¡Que difícil darse a si mismo por encima de todo,
¡Que difícil es escuchar palabras hermosas de la gente
y que sus actos digan otras cosas!
Falsos en sus miedos y en su comodidad, mal llamados amigos, carentes de coraje alabadores de lengua! ¡QUE BELLO ES HABLAR Y ACARICIAR CON PALABRAS! ¡QUE DIFÍCIL ES HACER DE VERDAD! ¡Cobardía a la orden del día!
NO QUIERO NI COBARDES NI HIPÓCRITAS EN MI VIDA.
¡Que doloroso e irritante es estar a un lado, ser quien responde, quien esta,
y ser tratado escondido, relegado... aunque se ignore, uno lo ve desde lejos!

MUCHOS SON LOS AMIGOS DE LA COMODIDAD Y POCOS SON LOS AMIGOS DE LA JUSTICIA DE LA VERDAD Y DE LA INTEGRIDAD, DE ESTOS TRES FUI ENEMIGA ALGUNA VEZ, Y ENTENDI QUE DEBO ABRAZARLOS COMO MIEMBROS DE MI SER.

Sin embargo dejo mis frustraciones en estas palabras.
Y sigo siendo como soy.

Dios es justo. la vida es justa.
Sé que llegará el momento que será diferente,
pero debo confesarlo:

LA ESPERA ES HUMILLANTE Y DOLOROSA.


Iv Molina

0 comentarios:

Publicar un comentario