lunes, 31 de octubre de 2011

Lo más sencillo...

Me niego a aceptar algo en mi vida que no quiero por simple conformismo, por miedo a sufrir, a la soledad, por miedo a cualquier excusa que no me permita luchar, por miedo a esperar. Me niego a la mediocridad de vivir según un destino que no es el que quiero ni por el que he luchado, vivido y crecido. Me niego a conformarme con los oscuros secretos humanos, me niego a flaquear en mis creencias, a jugar al gurú hipócrita, a creer y no cambiar, a luchar sin ganar y echarme a llorar… Me niego a la mediocridad del peor es nada, a los susurros despiadados de los que viven derrotados y flotando como plumas al viento… Dios es un Dios de valientes, de paz… Yo, negocio con Dios. Me niego a vivir una vida distinta a la que quiero y por la cual lucho solo porque sea duro vivirla… Yo, negocio con Dios. Y nada de lo que sea bueno, justo, correcto, sincero, puro, de procedencia cristalina y divina se alcanza por caminos amplios y sencillos, Yo, negocio con Dios, ¿entienden por qué la mayoría son infelices desdichados y amargados? Porque el camino ancho y espacioso es el más sencillo…

miércoles, 26 de octubre de 2011

Amores de Turno

No quiero amores malcriados ni de turno, llenos de cafés de moda y vacios nocturnos, no quiero cobardes disfrazados de destino, ni pretendientes tibios que al cabo de un rato se ponen fríos, no quiero valientes que se matan al primer estrellón ni parapetos que se les cae el caparazón cuando abren la boca y no saben cuanto es 2 más 2. No quiero inútiles bohemios que comen papel e intelecto y no saben lo que es realmente vivir en concreto. No quiero verdades a medias, ni mentiras completas, no quiero chocolates caros, ni héroes tratando de rescatarme de mis enfados, no quiero llenar vacios ajenos, ni que me llenen mis huecos… No quiero amores de turno, ya se acabaron los números.


Iv Molina

Mi olvido

Me he caído, he sufrido
He llorado, te he creído
Te he criticado, he desconfiado
He gritado, me he amargado,
He cambiado, me he elevado,
He seguido, siempre sigo.
Me detengo y volteo
Sé que nunca se debe voltear
Pero hoy me di la vuelta…

He soñado, he ganado,
He perdido, pero sigo
Sigo levantándome.

Me detuve y me di la vuelta,
Sabía que nunca uno se debe voltear,
Pero lo hice…

¿A dónde se fueron a parar
Mis gritos, mis lágrimas, mis ruegos?
¿En qué copa reposa mi dolor añejo?
¿En qué agenda habrá anotado Dios mis ruegos?

He reído, he viajado,
He besado, me he desesperado
Me he calmado,
He lastimado, he pedido perdón,
He sido perdonada, he perdonado

¿A dónde fue a parar tu amor,
En que agenda lo habrás olvidado…
En que basurero lo habrás botado?

He vivido, he crecido,
Lo he cuidado, consentido,
Lo he rescatado del abismo
Sigue solo y frio…
No lo he botado…

¿En qué agenda habrá anotado Dios
Mi olvido?


Iv Molina

jueves, 13 de octubre de 2011

Un sueño que murió en el tiempo.

Llegó a su casa le esperaba una ensalada, una botella de vino, ella con todo el esmero tratando de impresionarlo, amaba complacerlo en todo.
Comieron, fueron a ver televisión. Él la tomó contra la pared y empezó con su inclemente lengua a azotar sus labios, sus manos la apretaban como si quisiera exprimirle todos los jugos que fueran posibles, se revolcaron hasta llegar a la cama, arriba, abajo, sentados, viceversa, al derecho cara al pecho, cara al cielo un grito frustrado por la mano de él, que ella con su lengua morbosamente acarició. Ella se dio la vuelt, él la tomo en sus brazos y busco llevar su mano a su entre pierna. Cariñosamente le pidió permiso para dejar posar sumano dentro de su ser , ella satisfecha aceptó.
De pronto se empezó a sofocar, quería respirar pero no podía, en ese momento todo se tornó blanco y entonces Teresa despertó, alterada y sofocada, sintió una mano cálida en sus cabellos grises:

-¿Qué te sucede mi querida Teresa?¿otra pesadilla?- Dijo la enfermera mientras le tomaba la tensión.
-¿No ha llamado verdad? - Preguntó Teresa a la enfermera.
-No mi hermosa Teresa, no ha llamado, seguramente llamará pronto.

Se giró Teresa en su cama hacia la ventana miró el paisaje, con las lágrimas en sus ojos no pudo evitar preguntarse:

-¿A quién esperas, a un muerto, a un fantasma o a un recuerdo?

Suspiró ... Y con ella murió un sueño.


Iv Molina

lunes, 10 de octubre de 2011

Estampa

La mansedumbre es un Don
y es que el manso sufre,
y para sufrir hay que tener dote
porque sin la dote
el sufrimiento se vuelve odio
y más allá rencor.

Enaltecida y voraz
un alma negra y limpia
se angustia en sequedad
nadie apalea un cuerpo
que no merezca castigo
ni mutila un alma que no
le sobre más de lo pedido.

Serena, plantada
radiante, fulminante
carnal para ellos
y espiritual para si,
amante del respirar
de lo que hace la piel vibrar
no pasa desapercibida

Una yegua africana
camina radiante y trastocada
admirada y arremetida
imponente y fugaz...

Y es que así es
la fina estampa
de un corazón
pilado por la mansedumbre...

"El alma conoce de la pena del corazón"
La yegua africana
no parece mansa...
¿quién se lo cree?...

...es que así es la fina estampa
de un corazón pilado
por la mansedumbre.


Iv Molina

martes, 4 de octubre de 2011

Lo que fue (Cuento breve)

Despertó Manuel viendo el techo. Decidió por fin dejar ir los recuerdos que lo mantenian anclado a ella.

Caminando al baño, repetía en voz alta:

-Hueles a ayer, hueles a adios, el mundo le ganó a tu corazón, hueles a pasado, a olvido. Su desaliento y su despojo, me huele a que ya se agotaron los "hasta pronto".

Caminó con el rostro deformado por la seriedad y la tristeza que sobra del dolor, esa que una sonrisa disfraza pero no oculta. Mientras iba al baño y se sentaba en el sanitario a despojarse de su porqueria física, gritó como un rey en su trono que hace el anuncio de una nueva ley con su mano derecha levantada:

 -¡Hay amores que son como los troncos de los árboles que se han podado miles de veces pero no se pueden sacar de raíz, no dan sombra, ni frutos, ni florecen pero siguen ahí sembrados e imponentes, mutilados, de semblante sombrío y tristes, secos, pero con raices muy muy profundas, duros de mover, grandes y de fuerte apariencia, resistentes... muertos en vida!.

En silencio se quedó con su mano derecha levantada, sentado en su poceta negra de porcelana pensó:

-¿Y ahora qué haré? ¿por dónde empiezo?

 Sonrió, recordó al quijote. Se levantó corriendo busco una escoba y un gancho. Gritó:

 -¡Contra los molinos de viento! ajaaaaaa, ARRIBAAAAAAA

Corrió por toda la casa riendo locamente, arremetió con todo el pasado que le anclaba a ella. Dulcinea se había ido y él se divertía con sus molinos de viento como hacía años que no se habia divertido marchito en el dolor de un amor sin olvido.




Iv Molina